Sin bajarme del avión ya sabia el clima que me separa y eso
me fascinaba eran las seis y medía de la tarde y ya estaba oscureciendo.
Allí nos encontrábamos rodeados de paz y tranquilidad, nos
podíamos mover por los diferentes hoteles que te ofrecía el Resort, tanto como
piscinas, playas, bufets, fiestas mejicanas, disfrutar de delfines y espacios
de ocio.
Realizamos diferentes visitas, visitamos las piramides y conocimos su en cultura chic-hen nit za, playa paraíso donde comimos en un Hotel muy familiar a pie de playa. Conocimos los cenotes, piscinas de agua natural. Pasamos un día inolvidable en el parque acuático natural Xel Ha rodeados de animales, lo pasamos fenomenal. Recorrimos diferentes playas en las que vimos por el camino la forma de vivir tan maravillosa de la que gozan allí y digo maravillosa porque ellos saben vivir con poco. Conocimos a gente muy agradable. Una semana se nos quedo pequeña.
No hay comentarios:
Publicar un comentario